Miller gana pero Bagnaia es el líder y Acosta “se sale”

Miller gana pero Bagnaia es el líder y Acosta "se sale"

Jerez de la Frontera (Cádiz), 3 de mayo (EFE). – El australiano Jack Miller (Ducati Desmosedici GP21) logró su primera victoria de la temporada, la primera con Ducati y la segunda en su carrera deportiva tras Assena en 2016, pero un gran usuario en el círculo de Ángel Nieto en Jerez fue su compañero de equipo, el italiano Francesco “Pecco” Bagnaia, que era el líder de MotoGP, mientras que en la menor de las categorías el español Pedro pasó a la historia. “Tiburón” Acosta (KTM).

El piloto de 16 años, recién llegado a la categoría, natural de Mazarrón (Murcia), hijo de una saga de pescadores que supera a su abuelo, “cazó muy bien” en Jerez de la Frontera porque a pesar de no hacer muy pocos Buenos entrenamientos, con muchos problemas de puesta a punto, supo armar una carrera maestra que, en las seis vueltas de la última vuelta, le puso como líder.

Acosta a partir de ese momento no dejó ni un solo hueco a sus rivales, cerró todas las puertas y forzó el error de sus rivales en el único lugar donde pudieron intentar adelantarlo, la última curva, la decimotercera, la que lleva el nombre de Jorge. . Lorenzo y en el que se fue sin dudarlo a la parte superior interior obligando a sus rivales a intentar adelantarle desde fuera.

“Gran error”. El turco Deniz Öncü (KTM) lo intentó desde fuera y acabó en el suelo y, lo peor de todo, en su acción desesperada llevó al mismo final a los que también luchaban por la victoria, el sudafricano Darryn Binder (Honda) y el español. Jaume Masiá (KTM), que terminó la carrera pero sin puntos.

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La victoria de Pedro Acosta fue su tercera consecutiva y su cuarto podio de cuatro posibles para un debutante en los Campeonatos del Mundo de Motociclismo, un hito deportivo que “nunca” fue logrado por ninguno de los grandes ídolos del deporte, y ha habido muchos durante décadas. – Más que un futuro prometedor para este joven murciano que prefiere seguir pisando el suelo y no “prestar atención” a todas las estadísticas que gana.

Sin embargo, el interés por el círculo de Ángel Nieto en Jerez volvió a centrarse en la categoría de MotoGP. Primero para conocer a su ganador y luego para saber hasta dónde podrá llegar una de sus grandes estrellas, Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V), al regresar a la competición.

Márquez, que protagonizó su primera -y muy fuerte caída- la séptima curva durante los entrenamientos, y que volvió a caer en la carrera libre del domingo, antes de la carrera, una vez más con mucha cabeza y paciencia, supo quemar una nueva etapa en la recuperación. Para hacer el primero la carrera en suelo español terminó noveno.

Mientras tanto, al frente, lo que parecía un paseo triunfal del francés Fabio Quartarar (Yamaha YZR M 1) terminó en un “desastre” y aunque parecía que podía deberse a problemas mecánicos en su Yamaha, se habló de exceso de presión en los neumáticos. de su motocicleta por el calor, en realidad por sus problemas físicos con el maldito “síndrome del cupé” en su antebrazo derecho, una enfermedad que afecta a muchos motociclistas por la distensión muscular de la zona.

El francés, como es habitual con los pilotos de Yamaha, no lo hizo bien, pero en cuatro vueltas mostró bien a todos sus rivales y a un ritmo alto y eficiente abrió la brecha en más de medio segundo.

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Entonces empezaron los problemas, y la pérdida de muchas décimas de segundo en tan solo una vuelta para Fabio Quartarara y, en la siguiente vuelta, Jack Miller -quien fue operado accidentalmente por enfermedad del mismo cupé antes de la carrera de Portimao- ya cedía una buena puntuación para él y se fue a buscar su primera victoria del año, mientras que el francés luchaba duro para no ceder demasiado terreno a sus rivales.

Decimotercer lugar seguramente sabía poco, muy poco.

La próxima cita, el Gran Premio de Francia, en Le Mans, debería ser una verdadera oportunidad para vengarse de Fabio Quartarara y, por qué no, de otro ídolo de la afición local, Johann Zarac, que fue octavo en Jerez y aún así La Sarthe podría volver a ver al público en sus gradas, como sucedió el año pasado.

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